Un solo lugar para las 1,500 familias del Plantel Rayón y el Plantel Maravillas: lo que pasa con su hijo, lo que deben, y cómo pagarlo. Con un motor de cobranza que trabaja solo — y que sabe cuándo callarse.
Cada una con su acceso, su contraseña y su momento. Y ninguna le avisa de la que importa: lo que debe.
Cinco lugares distintos
Una sola
Prof. Lourdes Medina
17 al 19 de octubre
Nadie abre una app para leer circulares. La abren por las fotos de su hijo. Y como ya está adentro todos los días, ahí es donde sí ve lo demás.
En la pantalla bloqueada solo dice «Tienes un mensaje de Administración». Sin monto. Al tocarla entra a su estado de cuenta con el botón de pagar: nunca se le avisa sin darle cómo resolverlo.
Transfiere desde tu banco. El pago se identifica solo.
Aviso previo13 may
Recordatorio · WhatsApp22 may
Adeudo de un mes · correo12 jun
Necesitamos vernos11 jul
Turnado a dirección29 jul
El sistema deja de escribir. Lo que hace falta es una conversación — y el colegio llega a ella con evidencia, no con memoria: cada aviso, su fecha y su acuse, en un PDF listo para imprimir.
Como cuando entras al cine y te llega tu boleto. Cruza la geocerca del plantel y en ese momento —esperando, con el teléfono en la mano— le llega.
Con honestidad: la geocerca real necesita app nativa. En la fase 1 el mismo efecto se logra con el horario de salida, sin permisos ni tiendas de apps.
Volver a reproducirNo está en el código: administración edita el día, el canal y el texto sin llamarnos.
El pago se aplica del cargo más viejo al más nuevo, y se marca en la pantalla mientras se teclea. Nadie tiene que confiar en que la cuenta salió bien.
Cobrar tú mismo →Si entró un pago en las últimas 48 horas, no manda nada. Es lo que impide el peor escenario: cobrarle a quien pagó ayer en efectivo.
Correr el motor →Cada intento queda fechado, con su canal y su acuse. Dirección llega a la junta con evidencia, no con memoria.
Abrir uno real →Proyección con la escalera trabajando desde el primer día. El colegio ve el número que hoy nadie tiene a la mano.
Proyección, no promesa: depende de la política de cobranza que el colegio decida y de cuántas familias entren a convenio.
Un comunicado por correo sale y ahí muere. Aquí cada punto es una familia, y se enciende cuando abrió el aviso.
El maestro publica desde su celular al terminar el partido. Solo lo ven las familias de su grupo, y los alumnos sin consentimiento de imagen quedan fuera.
Publicar tú mismo →Toca cualquiera para entrar al sistema en vivo con esa cuenta. Puedes regresar a esta presentación cuando quieras.
En verde, lo que ya corre en esta demostración. Lo demás depende de conectar con su sistema, su banco o las tiendas de aplicaciones — y viene con esa condición escrita, no con una promesa.
Es lo que estás usando ahora
Depende de su banco y su sistema escolar
Cuentas de desarrollador a nombre del colegio
El sistema crece con el colegio
Sin inversión inicial grande. Se arranca por donde duele y crece cuando ya está dando resultado.
Un solo nivel, para probarlo con datos reales
Los dos planteles, todo lo de la Fase 1
Suma la Fase 2 conforme se contraten
El sistema no lee de la base del colegio: lee de su propio esquema, con un traductor en medio. Por eso esto no es una maqueta desechable — es el mismo sistema con datos sembrados.
Todo lo que viste está corriendo de verdad: puedes cobrar, conciliar, correr el motor de cobranza y abrir un expediente.